Ir al contenido principal

LAS POSES ELECTORALES



LAS POSES ELECTORALES

Cada voto vale un discurso, una postura, una pose en el mejor sentido de la palabra. El señor Marco Tulio Gutiérrez, de quien poco se sabe y casi ningún limeño lo conoce mas que por su amor dizque incondicional por Lima y sus portadas de periódico que se va ganando gracias a disparar sin reparos a la alcaldesa Villarán. Creo que cualquier limeño sería capaz de disparar sin estar en el sillón municipal (con la facilidad y las enormes ganas de los peruanos por decir como deben ser las cosas cuando ni en sus casas saben gobernar, con lo fácil que se nos hace lanzar la piedra sin justificar nuestra respuesta). Pues ahí le lanzo la primera pregunta señor lector: ¿De ser revocada la señora Villarán, quien debería asumir la alcaldía? ¿El teniente alcalde (del cual no se conoce ni el nombre en la mayoría de los distritos limeños) tiene una buena hoja de vida como para asumir dignamente por un tiempo la alcaldía? ¿Por amor a esta ciudad que nos acoge, tan vulnerada, mancillada, machucada por los politiqueros de barrio nos hemos preguntado al menos quien es el loquillo envanecido que desea asumir el poder, la fama al darse esta revocatoria? ¿Acaso existe un ciudadano de gran corazón que dejo de trabajar para emprender esta hazaña sin recibir dinero a cambio? ¿Usted dejaría a su familia de lado por la quijotesca industria de una revocatoria exitosa? Si usted se ha hecho al menos dos preguntas concretas y ha sabido responderse, déjeme decirle que es una  de las pocas personas que dignifican la existencia de su cerebro.
Es sabido por todos nosotros que la política en nuestro país es un asco. Que tenemos políticos improvisados, sin un partido que promueva una ideología. Que la persona que quiere el poder hace lo que la mayoría de los electores prefiere dejando de lado sus ideas. Que adopta la pose que más le guste a los electores. Una verdadera estafa, pues ninguna persona puede vivir disfrazada por cuatro o cinco años. No deberíamos creer en los políticos improvisados, en los que salen de su madriguera en época de campaña, los que salen del anonimato cuando hay a quien arrancarle la piel y luego devorar sin reparos. Esos ‘tirapiedras’ de oficio que saben decir que está bien o mal, pero que nunca saben dar una solución, esos que buscan problemas y se aferran a demostrar que el problema es más difícil de lo que parece. Esos politiqueros que en la escuela eran de los alumnos que esperaban malévolos que al niño inteligente del salón no le salga la respuesta del problema para luego decir que eltenía razón cuando decía que el niño inteligente no era tanto como todos decían.

En nuestro país somos pobres. Somos pobres de diálogo, de lectura, de información, de análisis, pues nuestros gobernantes disfrutan que seamos pobres de todo lo mencionado pues así es más fácil engañarnos y ganar votos. Pues así se ahorran discursos fundamentados y solo  nos muestran un debate por cumplimiento, para que salga en la portada de los periódicos, para que se digan tonterías como personajes de farándula.
Este país sería mierda pura si no fuese por nuestro paisaje, por nuestra comida, por la gente que día a día se gana los frijoles y sin embrago aún tiene fuerzas para mostrar los dientes y ser amable con un foráneo. Este país será mierda pura si aumentan estos politiqueros y siguen disminuyendo los partidos políticos (con ideología, con justificación en lo que piensan más allá de que uno opine igual o diferente que los partidos de hoy).
 Mi postura es clara, masallá de las poses de los revocadores y actuales dirigentes municipales. La revocatoria tal y como existe no debería existir. Mi conclusión llega de las simples operaciones de adición y sustracción. Supongamos que el candidato ‘A’ gana las elecciones con un modesto 35%, lo cual claramente nos muestra que el 65% no quiso que el candidato ‘A’ gane. Ese 65% es repartido entre los otros candidatos perdedores que lógicamente resentidos y dolidos en el bolsillo buscan de una y otra manera recuperar lo invertido. Pasa un tiempo no tan vergonzoso (pues es sabido lo egocéntricos que son los políticos) y buscan la revocatoria. Tal industria no es tan difícil de llevar pues desde que gano el candidato ‘A’ ya tenía un 65% a favor de una revocatoria. Se da la revocatoria y lógicamente gana el ‘SI’. El mayor beneficiado es el candidato ‘B’ que ocupó el segundo lugar, pues era el segundo en tener mayor cantidad de votos y el que tiene mayor posibilidad de ganar, pero no es el único pues en el proceso de revocatoria alguien gritaba, aparecía en los medios de comunicación, hacia sus berrinches y ganaba popularidad diciendo que lo hacía por amor a la ciudad y que no piensa en postular a ningún cargo público. Pero llegada la inscripción de los candidatos sale el revocador diciendo que por el pedido del pueblo y porque es su deber representarlos ha decidido postular al cargo. Yo me rio de tal bajeza política. Todo está planeado, todo está en agenda, sus disfraces están en orden de uso. Y me hierve la sangre que una vez más nos tomen el pelo. Que una vez más seamos el títere de políticos, de personajes famosos hinchas de un candidato (cual barrabrava de estadio), que creamos en los periodistas sin conocerlos bien, que creamos en esos que se sientan frente al televisor a disparar sin reparos contra quien ellos creen están mal. Acaso nosotros no sabemos pensar, razonar, sacar conclusiones como para hablar y decir lo que el periodista X dijo en la noticia. Conciencia señores, hay que tomar conciencia de nuestra realidad y darnos cuenta que por una revocatoria Lima no se convertirá en un paraíso. Que la revocatoria es un negocio para los que aspiran a llegar al sillón municipal. Que la gestión de la señora Villarán no es la que se esperaba está claro. Yo voté por la señora Villarán y me duele admitir que fue un error (pero me consuela saber que ningún candidato estaba a la altura de asumir el cargo).
Votare por el ´NO’ a la revocatoria porque no pienso ver como celebran las hienas que aspiran el sillón municipal. Votaré por el ‘No’ porque la revocatoria es un acto en contra de la democracia (si un candidato gana con 49%, habrá un 51% a favor de la revocatoria y ese 51% pertenece a varios candidatos que al unirse buscan una revocatoria). Votaré por el ‘NO’ porque me senté tomando un vaso de agua, respiré y analicé la situación. Votaré por el NO a sabiendas de que ganará el SI pues debo recordar que en mi país la gente es especialista en creer lo que escucha y ve (en el Perú gana el candidato favorito de la gente que sale en la televisión, gana el candidato que eligen los periódicos; que pena que se lean tantos periódicos y ni un solo verso de Borges). Votaré por el NO a sabiendas de que ganará el SI porque mi país ocupa el penúltimo lugar en comprensión lectora. Votaré por el NO porque al no ser famoso nadie me ofreció un centavo para decir lo contrario y eso me alegra. Votaré por el NO con la esperanza de que algún día pueda ver un candidato que cumpla los requisitos que debería exigir el cargo. Votaré por el NO, porque el SI es una estafa y porque asumiría el teniente alcalde del cual poco se habla y lo poco que sé es que traerá muchos problemas (anímese a investigar quien es y vera que tengo razón). Después de la revocatoria habrá elecciones para que gané un candidato que asumiría el cargo por un año y luego otras elecciones más, mucho gasto y quien gane no haría nada en un año y ese sería su pretexto. Votaré por el NO, lo tengo claro.

PATRICIO MACEDO.

DEDICATORIA:
A la ciudad de Lima que es mi casa, mi vida y sobretodo el lugar en el que viviré siempre.

(Escrito el 05-02-2013)

Comentarios