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VOLVERÁN LAS MARIPOSAS AL ESTÓMAGO


Se suicidan las mariposas con el paso de los años.
No asistimos al funeral porque ni nos enteramos.
Besos, abrazos y arrumacos, y no nos percatamos,
de la ausencia de las mariposas cuando amamos.

A los quince te estremecen en el estómago
las mariposas del amor eterno.
Y lo disfrutas, y sueñas, y prometes, y juras
no abandonar el barco aunque te lleve al infierno.

Pero pasan los años, y los años siempre pasarán
y las mariposas en el estómago ya no vuelven a volar.

Cuando mueren los poetas, que los arrojen al mar,
para que los versos se evaporen al ritmo de las olas,
y lleguen a dos personas que se quieran amar.

Pero si el poeta resucita, que no les sorprenda,
que después de su largo sueño al fondo del mar
encienda los faroles y respire sus versos
y que se le encienda el corazón y vuelva a amar.


Entonces, y sólo entonces, la profecía se cumplirá
y volverán las mariposas al estómago.
Y la primavera traerá las flores al jardín de antaño
y volverán las mariposas al estómago.
Y con versos encenderá los ojos de su princesa
y volverán las mariposas al estómago.
Y construirá un castillo de ilusiones
para mantener vivas las mariposas en el estómago.

Y el poeta no te promete maravillas
hoy, miércoles por la noche,
te promete que volverán las mariposas en el estómago.


SERGIO PATRICIO.

23/01/2018

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