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ESPERANDO MI TURNO



ESPERANDO MI TURNO

Hoy es 21 de agosto, faltan sólo 9 días y se acaba el mes, si a ello le sumamos 11 días de septiembre tendriamos un total de 20 días. Esto, en resumen, es 3 semanas aproximadamente. Considerando que el equipo de mis amores (Universitario de deportes, el equipo más copero del Perú) jugará las dos últimas fechas del campeonato en los próximos 9 días, creo que esos 9 días se pasarán cual estrella fugaz. Entonces solo quedarán 11 días que entre idas y venidas, análisis y conclusiones, seguro me llevarán a escribir, a dejar huellas virtuales con cada palabra que describa  lo que pasa por mi mente. Esos once días en los que mis neuronas poco creativas deben volver de sus largas vacaciones a trabajar, a construir una sonrisa, a edificar un sinfín de carcajadas (que no sorprenda si un día me ven caminando por la calle con una nariz roja), porque nada, absolutamente nada, ni siquiera una canción de Arjona, ni las melodias del jazz, ni los mejores versos de Borges y Neruda, son tan melodiosos y placenteros como una carcajada (tuya, si me permites el atrevimiento). Debo mantener la calma, como diría el Chapulín colorado 'calma, calma, que no panda el cúnico'. Son pocas horas si lo vemos por el lado amable. Hasta entonces debo matener mi lugar en la cola (segundo en la cola ya es un gran mérito que lo celebré con mi fiel hermanito Sheldon). Si puedo hacer una cola inmensa cuando voy al banco tan solo para dejar o retirar billetes que no duran mucho tiempo en mi billetera, como no puedo hacerlo teniendo el premio mayor de la lotería como premio a mi espera. Claro que puedo.
Pero hasta entonces rondan en mis pensamientos tus advertencias. Los recuerdo con una sonrisa amable. '¿Y si te asustas ? como la mayoria'. No cabe en mis pensamientos el mínimo porcentaje de que ello ocurra, y no lo dudo, lo niego rotundamente. Sé que usted es un nuevo mundo, uno diferente, no el peor lugar, no el mejor lugar, sino el lugar indicado donde nacen los mejores versos. Le voy a ser sincero (y un poco atrevido como solo lo puedo ser cuando escribo), anhelo pertenecer a su mundo bajo las restricciones que se vayan dictando con el paso de los días, anhelo, además, desde aquel día en el patio del Sarita Colonia en que la vi por primera vez, invadir territorio minado hasta ahora (aunque buen recuerdo tengo, y sería imposible olvidarlo que algo hubo, alguito me gané. Demasiado premio, tal vez, para un pelele como yo, para un perdedor, tonto probado, pero ante todo hombre feliz). Y anhelo mucho más y lo escribó con el sentimiento suicida que muchas veces lleva a la gente a alejarse de mi, y lo escribo arriesgando a que usted asutandose se dé media vuelta y se aleje de mi, y lo escribo mas bien por el puro coraje de mostrarme sin máscaras, sin disfraces, de mostrame como soy, y si usted me permite, solo si usted me permite, dedicarle mis versos, mis horas y mis días con la pasión de un artista, con el ímpetu del plomero del Titanic, con el cariño y la admiración que solo usted me inspira. No sé que piense de mí, me interearía saberlo. Espero que no sea lo mismo que la mayoría que me adjetiva por doquier y que poco o nada hago por defenderme porque no me interesa que piensen, he aprendido con el paso de los años a evitar gastarme el hígado, pero en cambio, si me interesaría saber su opinión, si me gustaría defenderme ante usted (con jueces, jurisprudentes y testigos, si es merced). Hay tanto por decir (por decirte) que mi bajo nivel de narración me evita plasmarlo en estas líneas. En fin,habrá tiempo (o al menos eso espero con todos los dedos cruzados, hasta de los pies) para hablar, o mejor dicho (o escrito) para escucharte, yo no mucho porque presiono el acelerador y me voy sin freno, seguro a estas alturas ya te habras dado cuenta de lo parlanchín que soy, el piquito de oro (a veces me dicen florero y no me gusta, no lo soy, solo muestro seguridad en las cosas que digo. En lo que te digo, en lo que te diré).
Pero voy cerrando estos párrafos, no tengo la intención de aburrirte (eso me juega en contra jmjmjm), tal vez por estas líneas ya te haya aburrido con mi poca virtud, mi poco talento para escribir y sin embrago llamarme escritor (o alucinarme). Entonces voy cerrando las puertas de esta habitación, y si acaso pase por tu mente '¡jolines! este chico está loco' debo negartelo rotundamente (aunque considerando la mayoria de votos y siendo yo una persona democrática estarías en lo cierto). Pero si hay algo que juega a mi favor y que debo utilizarlo en estos momentos para no espantarte son las últimas palabras de mi doctor antes de ser estrangulado  por unos pacientes a los que amputó la pierna equivocada. 'Tiene problemas mentales. A veces muerde, pero solo cuando besa. PERO NO ES PELIGROSO'.
SERGIO PATRICIO.
(Escrito el: 21/08/14)

DEDICATORIA:
A ti y a esas ganas de que estas no
sean las últimas palabras que te escribo.

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